“Nuevas Confesiones a un Médico”: ¿un libro para los padres?

Cuando hace algún tiempo el doctor Jorge Pérez Ávila, investigador y médico cubano, y un abanderado en su lucha, inició su saga de “Confesiones a un Médico”, no pensé que el tema prendería tanto por la cantidad de prejuicios que aún existían sobre la infección con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) que provoca el Síndrome de igual nombre (SIDA). Pues todavía hoy mucha gente, tanto homo como heterosexuales, se consideran invencibles frente al mal, bajo el errado punto de vista de “qué va, a mí eso no me toca”, con no sé qué argumentos absurdos. Y miran a la persona seropositiva como un bicho raro: alguien que ha sido castigado o que se equivocó -y cualquiera puede equivocarse, señores.
¿Por qué incluyo este comentario en este sitio dedicado a la infancia? Porque muy aleccionador resulta el segundo volumen “Nuevas Confesiones a un Médico”, acerca de las tempranas edades a las que se infectan por vía sexual los adolescentes y jóvenes; y los errores de crianza, tanto maternos como paternos, que hacen más fácil la adquisición de la enfermedad.
Perdí a un amigo de SIDA a sus florecientes 34 años, y no deseo su suerte para hijos propios ni ajenos. Leamos este texto, que de teque y de lecciones no tiene nada, sino simples y descarnadas vivencias, apenas ejemplos; de verbo puro y duro (tanto que lastima como puñalada por su veracidad cruel); y aprendamos cómo cuidar mejor a nuestra prole. Tengamos mucho dinero o ninguno, condiciones materiales fastuosas o la más mísera pobreza: el amor, la comunicación en todo momento, la claridad y transparencia en las conversaciones, el apoyo y la comprensión, son vitales en el real combate contra el microorganismo que les arrebatará la vida a nuestros hijos si no permanecemos en alerta. Como dice nuestro psicólogo Manuel Calviño: Vale la pena.

SIDA: ¿un tema para la infancia?

niños de 7, 8 y 9 añosCuando una amiga me dijo que su hija de 8 años le había preguntado sobre sexo, me asombré. Pero más me asombré con su respuesta final. He aquí el diálogo:

-Se lo dije todo. Es mejor que lo sepa por mí a que le “hagan un cuento” en la escuela. Leer el resto de esta entrada »