Necesarias y actuales normas de cortesía y educación

El amigo Toni Sánchez Peña nos hace llegar su valioso aporte a las dos entradas que, sobre el tema, “La parte azul del arcoiris” compartió hace algún tiempo con sus visitantes. Como me es imposible, debido a la mala conectividad, publicar los comentarios, resumo los mensajes enviados, en este nuevo capítulo de publicación rápida, para que todos podamos conocerlos y practicarlos:
• A la hora de dirigirte a los demás, emplea un tono amable, suave, algunas personas tenemos el oído más sensible que otras y al alzar la voz, lo único que conseguimos es irritar a la otra persona.
• En la convivencia, tanto familiar como laboral, trata de evitar todo lo que les molesta a las personas que conviven contigo, si todos lo hacemos, la convivencia será más cordial y agradable. Trata a todo el mundo como te gustaría que te traten a ti.
• Cuando otra persona está viendo la televisión, no cambies de canal, o por lo menos no sin pedir permiso previamente.
Necesarios, actuales y apremiantes, podemos ponerlos en práctica de inmediato y transmitírselos a nuestra descendencia. Gracias a Toni por sus importantes mensajes y que no pierda la costumbre de comunicarse con nuestro rincón celeste.

Las enseñanzas del cólera

Durante mi infancia y mi adolescencia, cuando estudiaba en seminternados y becas – años ochentas del pasado siglo 20-, tuve que hacer autoservicio en varias oportunidades, o lo que es lo mismo, ayudar en la cocina y en el comedor escolar. Repetidas veces me tocó fregar. A muchos no les gustaba pues siempre había un fregadero con una pila o llave de agua hirviendo, donde se restregaban con detergente y luego se enjuagaban las bandejas de aluminio, después de quitárseles los restos de comida. También antes de ingerir alimentos nos podíamos lavar las manos, y después de hacerlo, los dientes. Pero no sólo la higiene reinaba en las escuelas o centros laborales: en el baño de cualquier cine podíamos encontrar un pequeño jabón en los lavabos.
El Período Especial, nombre de la etapa de crisis causada por la caída del campo socialista, nos dejó a inicios de los noventas con una notable escasez de jabón, detergente y otros artículos de limpieza. La higiene se resquebrajó entre los cubanos, quienes siempre fuimos tan jactanciosos de nuestra pulcritud. El problema se extendió, no sólo debido a la influencia del bloqueo externo, sino a la corrupción interna, pues, como se dice en buen cubano: los artículos de limpieza e higiene son aún “material bélico”: caros en las tiendas y escasos por momentos, por lo que “desaparecen” de los almacenes de cualquier escuela o centro de trabajo con relativa facilidad. Con la excusa de que “lo que no mata, engorda”, “de algo se tiene que morir uno” y otras sandeces populacheras de ese tipo, mezcla de ignorancia y desidia, los aprovechados intentaban calmar los reclamos de los “exagerados”, quienes pretendíamos apenas una vida más sana.
Por eso a muchos no nos resultó extraño, aunque sí alarmante, el brote de cólera en nuestra capital a inicios de este año, luego del detectado en Oriente a mediados del 2012, causado por esa bacteria danzante, la que vibra –de ahí su nombre, Vibrión- y que puede llevar a la muerte a cualquier ser humano en menos de 24 horas, sin tratamiento. Fácilmente visible al microscopio, fue detectada muy a tiempo y tratada con potentes y certeros antibióticos, y lo más importante: se ha comenzado a concientizar nuevamente la urgente necesidad de la higiene. Jabones, cloro, detergentes… ¡agua! han reaparecido en centros de enseñanza de todos los niveles y centros laborales de todo tipo, bajo la presión de las autoridades sanitarias. Y las madres y los padres preocupados –“extremistas”, nos llaman algunos- volvemos a ser felices pues nuestros hijos ahora son obligados por sus maestros a lavarse las manos antes de entrar a la escuela, de merendar y de almorzar; y a beber agua hervida. Y se vela por la limpieza constante de los servicios sanitarios. Comportamientos que debieran volver a ser cotidianos y no excepcionales.
Ojalá, por el bien de todos, estas sanas y necesarias medidas se mantengan como costumbre, mediando la vigilancia sostenida de las instituciones encargadas de la salud en nuestro país, aunque logremos dejar atrás exitosamente los tiempos del cólera.

Robertico gana premio y expone en Mausoleo José Martí

 

Roberto Campos premiado en el Concurso Nacional de Artes Plásticas

Roberto Campos premiado en el Concurso Nacional de Artes Plásticas

Hijo de gato, caza ratón, dice el refrán, y así sucedió cuando Robertico, el hijo menor de Crispín, obtuvo el Primer Premio del Concurso Nacional de Artes Plásticas para Segundo Ciclo (grados escolares 4to., 5to. y 6to.) Lee el resto de esta entrada »

Nuevas de un médico cubano: el doctor Roberto Cañete.

Como pez en el agua: Cañete en el laboratorio.
Como pez en el agua: Cañete en el laboratorio.

Además de buen padre, es buen pediatra. Siempre presto a atender a sus pacientes, siempre deseoso de averiguar las causas de sus males, le encontramos en el Instituto de Gastroenterología de La Habana cada semana, donde labora como Parasitólogo adjunto. Como ya le conocemos, es Médico Especialista de Primero y Segundo Grados en Microbiología, del Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología de Matanzas.

Se graduó en 1997 de Doctor en Medicina en la Facultad de Ciencias Médicas “Dr. Ernesto Che Guevara de La Serna”,  de su natal Pinar del Río, y recibió entrenamiento de postgrado y especialización en el Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí” y en el propio Instituto de Gastroenterología, ambos en la capital. En el Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología de Matanzas, ha realizado diplomados en Dirección y Promoción de Salud y en el 2009 logró el Doctorado en el Instituto Superior de Ciencias Médicas “Victoria de Girón” de La Habana, Cuba. Lee el resto de esta entrada »

Las enseñanzas de mi padre.

Obra cortesía de Adalberto Medina por el Día de los Padres.

Obra cortesía de Adalberto Medina por el Día de los Padres.

Hablar el sábado por la mañana o el domingo por la tarde con los hijos, sentados en un banco del parque, después de jugar al chucho escondido todo el tiempo, mientras compartíamos un helado de barquillo, pizzas o el cortauñas. Hablar por teléfono a diario, religiosamente. Recuerdos de mi infancia de padres separados, donde su consejo permanente nunca faltaba. Lee el resto de esta entrada »

¿Libertad para mi niño? La independencia infantil

En el parque.

En el parque.

Hace poco escuché decir que a los niños debíamos dejarles abrir las alas y volar libremente. Lo más probable será que se estrellen contra la dura superficie de la tierra. Pues ni siquiera las aves entrenan así a sus hijos para el vuelo. “Hasta los leones enseñan a cazar a sus crías”, me señala una amiga bióloga.

A partir de los dos o tres años, los padres vamos observando que nuestro hijo o hija comienza a desear más y más independencia. ¿Podemos entonces concederle toda la que pida y desee? Lee el resto de esta entrada »

El peligro de ser madres nulas.

Ayudemos a mamá.

Ayudemos a mamá.

Según los especialistas, los miembros de una familia que se sacrifican demasiado por los demás, tienden a volcar su ira sobre sí mismos y son los mejores candidatos para los problemas emocionales y la depresión. En una familia, cada integrante tiene un rol personal e intransferible que jugar. Esto es importante tenerlo en cuenta, sobre todo si somos madres. No podemos sobrecargarnos: otras personas deben prestarnos ayuda. Y si no las tenemos a mano, para algo están vecinos, amigos y compañeros de trabajo. Lee el resto de esta entrada »