Los juguetes tradicionales: esos que no pasan de moda.

Un libro siempre es un buen regalo.

Un libro siempre es un buen regalo.

Va llegando diciembre y las madres y los padres con menos recursos nos rompemos la cabeza ante las exigencias de nuestra prole. Pues aunque no los hayamos acostumbrado a la costosa tradición del Día de Reyes -ya la mayoría sabe que los únicos Reyes, y sobre todo, Magos, son los padres- o los obsequios navideños, los compañeritos de escuela y los amiguitos del barrio siempre les preguntan y ellos se comparan. Y si la asertividad no los acompaña, y prima la popularidad en el grupo, no salen airosos del debate. Lee el resto de esta entrada »

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Una oportunidad para los juguetes.

¿Se habrá escapado del cuento de Ricitos de Oro?

¿Se habrá escapado del cuento de Ricitos de Oro?

Muchos padres consideran ocioso jugar con sus hijos. Ya olvidaron el tiempo en que ellos mismos solicitaban igual atención de los que ahora son abuelos. Educar al niño en el juego debiera ser -pienso yo- uno de los deberes importantes que tenemos como padres y madres. No sólo entrenarlos correctamente en un deporte, en el parque de la esquina, en un terreno, sino adiestrarlos en el manejo de juguetes delicados para que no se rompan. Lee el resto de esta entrada »

Manualidades: mi supercohete espacial de colores.

Cohetes de cartón dispuestos al despegue

Cohetes de cartón dispuestos al despegue

Para jugar en familia no hay más que tener deseos y sueños de construir fabulosos juguetes. Pueden participar ambos padres con los niños y hasta los abuelos y las abuelitas.  De esta forma se quieren y cuidan más los artefactos porducidos en casa y se aviva la imaginación infantil, que luego será muy necesaria para una vida plena en la adultez. También es una solución de bajo costo y alta inventiva, para que los más chicos disfruten de algo que pudo haber sido un lujo de plástico, pero así también resulta excelente para los buenos juegos.

En la escuela puede hacerse como Eduación Laboral o Plástica, pues no es tan difícil que cada niño consiga los materiales básicos y los lleve sin mucha dificultad. Además, pueden hacerlo solos, bajo la orientación de la maestra. Tampoco demora mucho. Luego podrían escogerse los mejores y plantar un cosmódromo en una esquina del aula.

Pero, bueno, sin más dilación, pongamos manos a la obra. Si hemos comprado papel para forrar los libros, al inicio del curso escolar, seguramente tendremos guardados los largos tubos donde aquel se enrollaba. Pues bien, llegó la hora de emplearlos en la fabricación de un cohete espacial, ideal para el juego de los niños, y por supuesto, también de las niñas. Lee el resto de esta entrada »