65 años de música de concierto para todos por CMBF Radio Musical Nacional

Cuando estudiábamos en la Escuela Vocacional de Arte “Paulita Concepción”, recibíamos la orientación de los profesores de las distintas especialidades, de sintonizar CMBF Radio Musical Nacional como compañía e inspiración para pintar. Lejos estaba yo entonces de imaginar que alguna vez trabajaría en la mismísima radioemisora que disfrutaba mientras hacía mis trabajos de clase o las tareas de los talleres.
Llegados sus 65 años es hora de celebrar pero también de meditar, pues ya no existe la audiencia cautiva de las escuelas elementales vocacionales de artes plásticas. Las de música compiten por graduar educandos orientados cada vez más hacia la música popular o comercial, y pocos quedan para ejercitar y crear nuevas obras de concierto, académicas o mal llamadas clásicas, siendo esta denominación típica de un determinado período histórico que marcó su estilo centurias atrás.
Por eso mucho me alegré al recibir la noticia de que un sobrino postizo, Héctor Daniel, quien estudia sus mejores años en la Academia San Alejandro, fuera orientado por sus maestros hacia la búsqueda de nuestra emisora y la música que transmite. Porque pensando en artistas como él, adolescentes y jóvenes soñadores, estaremos trabajando y construyendo la audiencia del mañana de CMBF Radio Musical Nacional. Bienvenidos.

Presentaciones de Prodanza para todas las edades en el teatro Miramar, todo abril.

Así nos lo confirma nuestro Javier Villa, bailarín de esta prestigiosa agrupación cubana dirigida por Laura Alonso: tanto los más pequeñines aprendices de ballet como los más experimentados profesionales de la compañía, se dan cita en el Teatro Miramar de La Habana estos fines de semana del mes de abril para llevar a escena obras como Cenicienta, Caperucita Roja y La Bella Durmiente, entre otros clásicos infantiles.
Se lucen especialmente los integrantes de La Joven Guardia, avanzada de la escuela adonde perteneció Javier, con coreografías para todas las edades.
Celebración primaveral de Prodanza todo abril, entre azules brisas marinas.
¡Nos vemos!

Necesarias y actuales normas de cortesía y educación

El amigo Toni Sánchez Peña nos hace llegar su valioso aporte a las dos entradas que, sobre el tema, “La parte azul del arcoiris” compartió hace algún tiempo con sus visitantes. Como me es imposible, debido a la mala conectividad, publicar los comentarios, resumo los mensajes enviados, en este nuevo capítulo de publicación rápida, para que todos podamos conocerlos y practicarlos:
• A la hora de dirigirte a los demás, emplea un tono amable, suave, algunas personas tenemos el oído más sensible que otras y al alzar la voz, lo único que conseguimos es irritar a la otra persona.
• En la convivencia, tanto familiar como laboral, trata de evitar todo lo que les molesta a las personas que conviven contigo, si todos lo hacemos, la convivencia será más cordial y agradable. Trata a todo el mundo como te gustaría que te traten a ti.
• Cuando otra persona está viendo la televisión, no cambies de canal, o por lo menos no sin pedir permiso previamente.
Necesarios, actuales y apremiantes, podemos ponerlos en práctica de inmediato y transmitírselos a nuestra descendencia. Gracias a Toni por sus importantes mensajes y que no pierda la costumbre de comunicarse con nuestro rincón celeste.

Exposición por los 30 años de la escuela “Paulita Concepción”

Mañana martes 26 de marzo a las 4 de la tarde será inaugurada una muestra con obras creadas por integrantes de las graduaciones de los años 1984, 1985 y 1986, de distintas manifestaciones de las artes plásticas que en aquellos tiempos de nuestra adolescencia se impartían en la entonces Escuela Vocacional de Arte (EVA) “Paulita Concepción”, hoy Escuela Provincial de Música y Danza, situada en las esquinas de la Calzada del Cerro y La Rosa, en la capital cubana.
Un concierto de jóvenes estudiantes que actualmente cursan especialidades de Música –pues ya la institución dejó de lado la educación visual- será el regalo que ofrecerán a los anteriores inquilinos de nuestra querida escuela, entre los cuales exponen Juan Roberto Diago Durruty, Alan Manuel González Iglesias y Jorge Luis Martínez Camilleri, entre otros nombres reconocidos dentro de nuestro entorno nacional y fuera del mismo. Algunos graduados que residen allende los mares han enviado sus trabajos.
Varios profesores acompañarán a sus educandos, como el director Pedro Pulido, los profesores de Grabado: Carlos del Toro y Francisco Blanco (Blanquito), y de Dibujo, Jesús Rivera, por mencionar algunos nombres que hasta ayer habían sido confirmados.
La Paulita espera ser visitada y recordada como escuela de artes plásticas durante toda esta semana, en homenaje al aniversario 30 de su inicio como un proyecto revolucionario y original que dio grandes y provechosos frutos.

8 de marzo… ¿celebramos?

La mujer profesional, trabajadora y con hijos es el eslabón más débil de nuestra sociedad, me dice un amigo antropólogo. Y tiene toda la razón. Nos llaman la “mujer-sándwich”; algunas somos, además, reconocidas como “cuidadoras”, pues tenemos encima la doble responsabilidad de atender por una parte a nuestros padres envejecidos, quizás jubilados, y por otra a nuestros hijos, quienes aún transitan por la infancia, la adolescencia o la juventud -por tanto, estudian y son completamente dependientes. Por demás, la mujer profesional generalmente está sola, pues su nivel cultural y las capacidades que con tanto esfuerzo y ejercicio de su inteligencia ha desarrollado, le impiden soportar desmanes y humillaciones machistas a las que el común de la sociedad está acostumbrada: infidelidades, griterías, maltratos, abusos. Entonces los costos de la ganancia espiritual se cobran a la salud personal, al no haber pareja que comparta –y no sólo que ayude, como incorrectamente se dice.
Por lo general, no resultamos vanguardias ni apenas destacadas en nuestros empleos (cuando no nos ausentamos por alguna consulta médica o escolar de los hijos, es por nuestros padres o por una misma). Por esa causa tampoco somos estimuladas a través del salario, estimulación que permite sobrevivir con decencia el mes, pues el salario básico se evapora en un par de visitas al agromercado.
Conozco mujeres de 35 a 55 años –las edades más críticas- que no ganan más que como técnico medio (unos 15 dólares al mes aproximadamente) y llevan sobre sus hombros todo el peso de una familia. ¿Qué hacer? ¿Buscar contratos particulares extras y pagar impuestos altísimos? ¿Y cuándo descansar? Para nosotras, el llamado “tiempo libre” no existe.
La Federación de Mujeres Cubanas ha tratado de subvertir esta situación gestionando pensiones y ayudas por medio de la Seguridad Social, incluso para mujeres netamente “cuidadoras” que no pueden incorporarse al trabajo en absoluto por tener familiares muy enfermos, postrados, inhabilitados. Pero nuestra añeja burocracia y la corrupción entre otros problemas, se encargan de ralentar o impedir estos procesos, y seguimos siendo las más perjudicadas de la sociedad.

Taller “La Edad de Oro” con éxitos en el aniversario 160 del natalicio de José Martí

Felicitamos desde nuestra parte azul al Taller “La Edad de Oro” del creador y profesor de artes plásticas Roberto Crispín Sarrá, que se suma con entusiasmo al Homenaje por el 160 aniversario del Natalicio de José Martí, y cosecha nuevos frutos.
Es noticia que este proyecto acaba de recibir el reconocimiento del Memorial José Martí, que le otorga la Rosa Blanca por su persistente labor educativa.
Por otra parte, el Museo Casa Natal de José Martí en el consurso “Pinta mi amigo el Pintor” de este año 2013, otorgó el Premio al pequeño Roberto Campos Verdecia y una Mención a la joven artista Ana Lucía Vázquez, ambos pertenecientes al Taller “La Edad de Oro”.
Este proyecto mostró sus obras dedicadas al Apóstol en la Casa Natal de José Martí este fin de semana, cuando otros niños artistas de la localidad se sumaron a la acción plástica.
Deseamos muchos éxitos más a “La Edad de Oro” y su profesor en el presente año, que tanto significa para todos los cubanos.

Las enseñanzas del cólera

Durante mi infancia y mi adolescencia, cuando estudiaba en seminternados y becas – años ochentas del pasado siglo 20-, tuve que hacer autoservicio en varias oportunidades, o lo que es lo mismo, ayudar en la cocina y en el comedor escolar. Repetidas veces me tocó fregar. A muchos no les gustaba pues siempre había un fregadero con una pila o llave de agua hirviendo, donde se restregaban con detergente y luego se enjuagaban las bandejas de aluminio, después de quitárseles los restos de comida. También antes de ingerir alimentos nos podíamos lavar las manos, y después de hacerlo, los dientes. Pero no sólo la higiene reinaba en las escuelas o centros laborales: en el baño de cualquier cine podíamos encontrar un pequeño jabón en los lavabos.
El Período Especial, nombre de la etapa de crisis causada por la caída del campo socialista, nos dejó a inicios de los noventas con una notable escasez de jabón, detergente y otros artículos de limpieza. La higiene se resquebrajó entre los cubanos, quienes siempre fuimos tan jactanciosos de nuestra pulcritud. El problema se extendió, no sólo debido a la influencia del bloqueo externo, sino a la corrupción interna, pues, como se dice en buen cubano: los artículos de limpieza e higiene son aún “material bélico”: caros en las tiendas y escasos por momentos, por lo que “desaparecen” de los almacenes de cualquier escuela o centro de trabajo con relativa facilidad. Con la excusa de que “lo que no mata, engorda”, “de algo se tiene que morir uno” y otras sandeces populacheras de ese tipo, mezcla de ignorancia y desidia, los aprovechados intentaban calmar los reclamos de los “exagerados”, quienes pretendíamos apenas una vida más sana.
Por eso a muchos no nos resultó extraño, aunque sí alarmante, el brote de cólera en nuestra capital a inicios de este año, luego del detectado en Oriente a mediados del 2012, causado por esa bacteria danzante, la que vibra –de ahí su nombre, Vibrión- y que puede llevar a la muerte a cualquier ser humano en menos de 24 horas, sin tratamiento. Fácilmente visible al microscopio, fue detectada muy a tiempo y tratada con potentes y certeros antibióticos, y lo más importante: se ha comenzado a concientizar nuevamente la urgente necesidad de la higiene. Jabones, cloro, detergentes… ¡agua! han reaparecido en centros de enseñanza de todos los niveles y centros laborales de todo tipo, bajo la presión de las autoridades sanitarias. Y las madres y los padres preocupados –“extremistas”, nos llaman algunos- volvemos a ser felices pues nuestros hijos ahora son obligados por sus maestros a lavarse las manos antes de entrar a la escuela, de merendar y de almorzar; y a beber agua hervida. Y se vela por la limpieza constante de los servicios sanitarios. Comportamientos que debieran volver a ser cotidianos y no excepcionales.
Ojalá, por el bien de todos, estas sanas y necesarias medidas se mantengan como costumbre, mediando la vigilancia sostenida de las instituciones encargadas de la salud en nuestro país, aunque logremos dejar atrás exitosamente los tiempos del cólera.