Javier Jorge Villa Dueñas y sus sueños de bailarín en el Centro Prodanza de Cuba

Este es JavierJavier es un joven cubano como muchos otros: jovial, cariñoso y alegre. Pertenece al Ballet “Laura Alonso”, del Centro Prodanza de Cuba, pues desde pequeño siguió los pasos de sus hermanos mayores, Damián y Janet,  en el arte de la danza, el cual tuvo la oportunidad de estudiar a fondo como tantos niños varones, lejos de prejuicios y tabúes que en muchas familias y a nivel social se mantienen. Su talento y dedicación permiten la ejecución tanto de figuras puramente técnicas como de personajes de carácter.

Javier en El CascanuecesDel 2003 al 2008 estuvo formándose en la Escuela Provincial de Ballet de La Habana, en su Nivel Elemental. Participó en el Desfile Inaugural del Festival Internacional de Ballet de La Habana en octubre del 2003 y en la Gala inaugural del Concurso Infantil “Que siempre brille el sol”, que tuvo lugar en el Teatro Karl Marx, en diciembre del mismo año. En este evento interpretó un rol dentro del Ballet titulado “Platanito”. En abril del año siguiente participó en la obra “La Cucarachita Martina”, presentada en el Teatro Nacional de Cuba, y en el Encuentro Internacional de Academias de Ballet 2004.

En el 2005 tomó parte activa en la Gala inaugural del Encuentro Internacional de Academias de Ballet y en el Desfile Inaugural del Festival Internacional de Ballet de La Habana. Un año más tarde integra el Cuerpo de baile del Ballet “Concierto en blanco”, ofrecido en el Teatro Nacional, y en la Gala inaugural del Encuentro Internacional de Academias de Ballet 2006. Hace de Paje en el Ballet “El Marqués de Grillo”, también sobre el escenario del Teatro Nacional, en julio del 2007, y en agosto del 2008 interpreta el Ballet “Ave María” en el Teatro Astral, al igual que la Variación de Colin en “La fille mal gardée”, en la misma fecha.

Pero Javier no deja de prepararse. Desde este año hasta el 2011 estudia el Nivel Medio Superior en la Academia de las artes “Vicentina de La Torre”, de Camagüey, y participa en otros eventos como el Festival por la cultura cubana, en Octubre 2008; el Encuentro Internacional de Academias de Ballet 2009; el Festival Cultural de la Enseñanza Media Educacional  y la Gala por la Cultura cubana de ese año.

En el 2012 asiste al Encuentro Internacional de Academias de Ballet y al Cuballet, donde interpreta “Fandango”, del Ballet “Don Quijote”. Un año después baila “Concierto de Boloña”, en el Teatro Principal de Camagüey.

Como parte de sus prácticas profesionales del curso 2011-2012 integró el Cuerpo de baile en el primer acto del ballet “Drácula”, presentado en el Gran Teatro de La Habana, e interpretó a las Sombras, en el II acto. También en el 2011 encarnó a los Bufones del Ballet “Cascanueces”, igualmente en el Gran Teatro de La Habana, en una presentación de fin de año. Hizo de Arlequín, en la misma obra presentada esta vez en el Teatro Milanés de Pinar del Río, en Diciembre 2011 y ejecutó el  Pas de deux “Militones” también de “Cascanueces”, sobre las tablas del Anfiteatro Varadero, por la misma fecha.

Durante los meses de abril y mayo de este año, se presentó en los teatros Miramar y Mella, de la capital cubana, con varias obras clásicas y contemporáneas de la compañía a la cual pertenece.

Ahora lo volvemos a encontrar en la nueva puesta en escena del ballet “Drácula”, esta vez sobre las tablas del Teatro Nacional de Cuba, donde ha encarnado al personaje de Reinfield, alternando con su colega Reinaldo Vergara.

Los roles protagónicos están a cargo de otros jóvenes amigos: Alejandro Izquierdo como Drácula, Patricia Hernández como Mina; Lucy es interpretada por Elaine Guillén. Laurence González interpreta a Jonathan. El resto del cuerpo de baile se ocuparádel resto de los disímiles personajes de esta interesante obra, que incluye Vampiresas, Murciélagos y Sombras, y que en sus anteriores puestas sorprendió al público asistente por la cantidad y calidad de efectos sonoros y visuales con los que se acompaña la intensa dramaturgia.

Drácula es un ballet en dos actos, con coreografía de la portorriqueña Nana Badrena y libreto de Laura Alonso; basados ambos en la obra de Bram Stocker y en la película de Francis Ford Coppola. La música es un collage de varios compositores donde se mezcla medievalismo, romanticismo y new age en dosis alternas muy bien equilibradas. La puesta en escena es de Héctor Abrantes.

Tanto a Javier como a sus compañeros deseamos gran éxito, salud y amor en el futuro.

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65 años de música de concierto para todos por CMBF Radio Musical Nacional

Cuando estudiábamos en la Escuela Vocacional de Arte “Paulita Concepción”, recibíamos la orientación de los profesores de las distintas especialidades, de sintonizar CMBF Radio Musical Nacional como compañía e inspiración para pintar. Lejos estaba yo entonces de imaginar que alguna vez trabajaría en la mismísima radioemisora que disfrutaba mientras hacía mis trabajos de clase o las tareas de los talleres.
Llegados sus 65 años es hora de celebrar pero también de meditar, pues ya no existe la audiencia cautiva de las escuelas elementales vocacionales de artes plásticas. Las de música compiten por graduar educandos orientados cada vez más hacia la música popular o comercial, y pocos quedan para ejercitar y crear nuevas obras de concierto, académicas o mal llamadas clásicas, siendo esta denominación típica de un determinado período histórico que marcó su estilo centurias atrás.
Por eso mucho me alegré al recibir la noticia de que un sobrino postizo, Héctor Daniel, quien estudia sus mejores años en la Academia San Alejandro, fuera orientado por sus maestros hacia la búsqueda de nuestra emisora y la música que transmite. Porque pensando en artistas como él, adolescentes y jóvenes soñadores, estaremos trabajando y construyendo la audiencia del mañana de CMBF Radio Musical Nacional. Bienvenidos.

Presentaciones de Prodanza para todas las edades en el teatro Miramar, todo abril.

Así nos lo confirma nuestro Javier Villa, bailarín de esta prestigiosa agrupación cubana dirigida por Laura Alonso: tanto los más pequeñines aprendices de ballet como los más experimentados profesionales de la compañía, se dan cita en el Teatro Miramar de La Habana estos fines de semana del mes de abril para llevar a escena obras como Cenicienta, Caperucita Roja y La Bella Durmiente, entre otros clásicos infantiles.
Se lucen especialmente los integrantes de La Joven Guardia, avanzada de la escuela adonde perteneció Javier, con coreografías para todas las edades.
Celebración primaveral de Prodanza todo abril, entre azules brisas marinas.
¡Nos vemos!

Necesarias y actuales normas de cortesía y educación

El amigo Toni Sánchez Peña nos hace llegar su valioso aporte a las dos entradas que, sobre el tema, “La parte azul del arcoiris” compartió hace algún tiempo con sus visitantes. Como me es imposible, debido a la mala conectividad, publicar los comentarios, resumo los mensajes enviados, en este nuevo capítulo de publicación rápida, para que todos podamos conocerlos y practicarlos:
• A la hora de dirigirte a los demás, emplea un tono amable, suave, algunas personas tenemos el oído más sensible que otras y al alzar la voz, lo único que conseguimos es irritar a la otra persona.
• En la convivencia, tanto familiar como laboral, trata de evitar todo lo que les molesta a las personas que conviven contigo, si todos lo hacemos, la convivencia será más cordial y agradable. Trata a todo el mundo como te gustaría que te traten a ti.
• Cuando otra persona está viendo la televisión, no cambies de canal, o por lo menos no sin pedir permiso previamente.
Necesarios, actuales y apremiantes, podemos ponerlos en práctica de inmediato y transmitírselos a nuestra descendencia. Gracias a Toni por sus importantes mensajes y que no pierda la costumbre de comunicarse con nuestro rincón celeste.

8 de marzo… ¿celebramos?

La mujer profesional, trabajadora y con hijos es el eslabón más débil de nuestra sociedad, me dice un amigo antropólogo. Y tiene toda la razón. Nos llaman la “mujer-sándwich”; algunas somos, además, reconocidas como “cuidadoras”, pues tenemos encima la doble responsabilidad de atender por una parte a nuestros padres envejecidos, quizás jubilados, y por otra a nuestros hijos, quienes aún transitan por la infancia, la adolescencia o la juventud -por tanto, estudian y son completamente dependientes. Por demás, la mujer profesional generalmente está sola, pues su nivel cultural y las capacidades que con tanto esfuerzo y ejercicio de su inteligencia ha desarrollado, le impiden soportar desmanes y humillaciones machistas a las que el común de la sociedad está acostumbrada: infidelidades, griterías, maltratos, abusos. Entonces los costos de la ganancia espiritual se cobran a la salud personal, al no haber pareja que comparta –y no sólo que ayude, como incorrectamente se dice.
Por lo general, no resultamos vanguardias ni apenas destacadas en nuestros empleos (cuando no nos ausentamos por alguna consulta médica o escolar de los hijos, es por nuestros padres o por una misma). Por esa causa tampoco somos estimuladas a través del salario, estimulación que permite sobrevivir con decencia el mes, pues el salario básico se evapora en un par de visitas al agromercado.
Conozco mujeres de 35 a 55 años –las edades más críticas- que no ganan más que como técnico medio (unos 15 dólares al mes aproximadamente) y llevan sobre sus hombros todo el peso de una familia. ¿Qué hacer? ¿Buscar contratos particulares extras y pagar impuestos altísimos? ¿Y cuándo descansar? Para nosotras, el llamado “tiempo libre” no existe.
La Federación de Mujeres Cubanas ha tratado de subvertir esta situación gestionando pensiones y ayudas por medio de la Seguridad Social, incluso para mujeres netamente “cuidadoras” que no pueden incorporarse al trabajo en absoluto por tener familiares muy enfermos, postrados, inhabilitados. Pero nuestra añeja burocracia y la corrupción entre otros problemas, se encargan de ralentar o impedir estos procesos, y seguimos siendo las más perjudicadas de la sociedad.

“Chari en el balcón”: emotiva referencia teatral a la relación entre padres e hijos adolescentes.

Hoy jueves fue la última función –por el momento- de “Chari en el balcón”, una obra perruna donde se ve reflejada alegóricamente el conflicto humano entre los límites de la libertad de los hijos adolescente y la permisividad de los padres.
La falta de confianza de una madre-dueña en su cachorrita-hija, la vigilancia constante, más el encierro posterior, hacen que la perrita huya con su enamorado y vuelva con tres hijos, pasado el tiempo. Un tiempo donde la madre-dueña agoniza en su tristeza y su desesperación. Como contrapartida, la vecina dueña del gato –llamado Lady al desconocer su sexo, pero reconocido luego sin complejos bajo este nombre- le ofrece libertad bajo un cierto control y no cuestiona sus intimidades e incluso recibe a su descendencia sin deliberar mucho. Dos actitudes contrastantes, tela por donde cortar y cuestiones para meditar.

Chari en el balcón

La perrita Chari

El humor juega un papel fundamental en la dinámica dramaturgia de la obra: un original concurso de géneros musicales harán aparecer al roquero Danger (“peligro” en inglés), caracterizado como un bulldog desaforado y de ronca voz, acompañado por una brillante batería de juguete sobre la cual gesticula a la perfección mientras vocifera su heavy metal ladrante; y al reguetonero Lungo, de lustroso pelaje negro y varias cadenas doradas al cuello, quienes se baten cancionísticamente de la manera más hilarante que uno pueda imaginar, por el amor de Chari. Más tarde se unirán ambos al tercer amigo enamorado, Lobi, para interpretar boleros de bares y cantinas al saber de la huida de su amor.
Una obra para no perderse, e incluso para repetir, pues sobran excelentes actuaciones, insuperables recursos escenográficos y títeres magistrales, todo a cargo de la propia compañía Okantomí, la cual continúa con su empeño de buen arte.

Semblanza de un neurólogo cubano: el doctor Saínz

Aunque más que médico parece diplomático. Da gusto hablar con él, explica a los padres cada afección, como si estuviera dando la clase de su vida. Sana las angustias con la esperanza de su conocimiento. Y a la vez resulta campechano, sonreidor. A pesar de sus intentos por mantener el control ante las adversidades, no puede evitar que aparezca la preocupación inmediata en su rostro cuando algún análisis (Tomografía, Electroencefalograma, u otros más comunes) evidencian alteraciones. Enseguida detiene la consulta y lo vemos a paso rápido por los salones del Hospital Pediátrico de Centro Habana o el Policlínico “Pedro Borrás”, de Plaza, donde alterna su saber.
Argelio Saínz Olivera nos cuenta de una niñez pobre. Su familia constaba de varios hermanos. Los varones ayudaban al padre. Las hembras, a la casa con la mamá. Es de las personas que agradece el cambio revolucionario de 1959 porque en él vio el destello, la oportunidad de hacer real un sueño demasiado caro. Por eso, nada le pareció excesivo: fue a los trabajos en el campo, a dormir en hamacas, a la intemperie, como era entonces, en esos primeros años. Cumplió sus guardias, todas las exigencias, humilde y tenazmente. Se hizo médico y no ha parado de estudiar. No sólo libros de neurocirugía, sino religiones, historia, sociología. Su disciplina muchas veces lo coloca al filo de la mera existencia de un niño.
Con frecuencia, Saínz evalúa la mente de sus pequeños pacientes a través de preguntas de Historia de Cuba.
-¿Cuándo nació Martí? Si no me lo dices bien, con la edad que tienes, puede que haya que abrirte la cabeza.- amenaza sonriendo a un travieso de diez años.
Cuando detecta un problema, se torna, eso sí, muy serio. Prefiere hablar siempre con el principal implicado. Pone de pie al muchacho, se para frente a él y le mira a los ojos.
-Mira lo que te voy a decir: no puedes tomar una gota de alcohol… ¡una sola gota de alcohol! Porque te caes redondo en el suelo. No recuerdas nada. Y puede pasarte cualquier cosa. ¡Aunque te lo pida la novia! Y a la que te diga que tomes, que bebas un poco, que no pasa nada, ¡la botas!
Con los certificados médicos llenos de dietas y prohibiciones, es inflexible. A veces rebotan de la escuela porque la maestra o la dirección del centro educativo desea más especificidad, o piensan –como ha sucedido- que se ha expedido, regalos de por medio, para evitar la participación del niño en actividades que los padres no desean.
– Ese es el tratamiento que yo pongo y se hace así, exactamente. No puede comer eso y punto. No puede hacer ejercicios y punto. No puede tomar el sol. Es lo que hacemos para mejorarlo. Lo demás son medicamentos y eso no interfiere, si no, aparecería ahí en el papel. No escribo una palabra más.
El doctor Saínz es muy seguro de su saber y de su título. Orgulloso de su proceder ético, continúa recibiendo a diario a los pequeños y a sus progenitores, que le agradecemos su existir para poder pasar mejor por la vida.