Rufo Caballero: otro maestro que se fue.

Rufo Caballero

Rufo Caballero

No era un amigo, ni siquiera un conocido, pero sí colega, y también maestro. No tenía pelos en la lengua para enfrentar criterios de “vacas sagradas” de los medios y del arte en general; para valorar creaciones que, siempre a su muy personal juicio pero con respaldo de muy profundos y serios estudios, no coincidían con su ideal ético y estético. Tuvo esa valentía que a muchos nos falta en ocasiones para señalar, como diría Martí, la mancha oscura que ensombrece la obra bella.

Rufo convertía sus conferencias, sus programas, sus peñas, en sitios de ejercicio de la inteligencia, del criterio, de la aplicación del conocimiento más variado. Por eso es Maestro. Dejó esa huella que queda, a pesar de las más variopintas opiniones sobre su manera de ser, su forma de vestir y cualquier otra superficialidad que llamara la atención de personas muy suspicaces, en la eternidad de la memoria cultural de un país.

Y como siempre los alumnos, seguidores y aprendices de un maestro, somos un poco niños, traigo su figura, inconforme hasta consigo mismo, a esta parte azul para decirle adiós una vez más. Sé que muchos, que tampoco le conocieron en persona, sienten hondamente esta pérdida.

Agradecemos la imagen a la revista Bohemia.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: