Visita a la “casita de Martí”.

Casa natal de José Marti

Casa natal de José Martí

Casi se ha convertido en una tradición desde que mis hijos comenzaron a asistir a la escuela: todos los años me piden ir a la “casita de Martí”. Apenas empieza enero y ya me “caen” para asistir en familia, como si fuera una visita de cumplido, de cariño, para quien es, de hecho, tronco de esta familia cubana inmensa que se llama Patria, como mismo titulara él su periódico.

Partimos bien temprano una fría mañana, y ahí estaba, tan cercana a nuestro corazón como la canción infantil…. 

Grillete impuesto a Marti en presidio

Grillete impuesto a Martí en presidio

Aquella casita en la calle de Paula

Con su tejadillo de rojo color,

La puerta sencilla, la humilde ventana

Y aquel balconcillo del tiempo español.

 

Abanico y taza usados por Doña Leonor
Abanico y taza usados por Doña Leonor

La calle se llama ahora Leonor Pérez, en honor a la madre del Apóstol. Por cierto, está rota y la están arreglando. Aproveché para mostrarles los adoquines similares a los de aquella época lejana, donde los carruajes transitaban en lugar de los autos de motor.

Las entradas se sacan en una instalación en la acera del frente. Es bueno celebrar muy oportunamente el descenso de los precios para la entrada no sólo de esta tan querida y simbólica Casa Natal, sino de todos los museos de la Habana Vieja, patrimonio, antes que de la Humanidad, del trabajador pueblo cubano.

Edición antigua de La Edad de Oro, revista creada por Marti para los niños latinoamericanos

Edición antigua de La Edad de Oro, revista creada por Martí para los niños latinoamericanos

De veras nos causó gran alegría saber que los adultos pagaban tan solo uno o dos pesos y los niños nada, o un peso, en cada sitio histórico. Tanto nos entusiasmó, que tras la visita familiar martiana, asumimos un recorrido gigante que nos llevó a diversos museos, pero del cual les hablaré en otras ocasiones para no ceder el protagonismo. Hace algunos pocos años esa misma gira que dimos hubiera costado varias veces más, pues las entradas estaban antes en cinco pesos, algunas poco más o menos, pago nada viable para el cubano de a pie.

Certificado de calificaciones de Marti en la Secundaria

Certificado de calificaciones de Martí en la Secundaria

También asombra el buen trato, y la sabiduría y conocimiento manifiestos por el personal de las instalaciones. Especialmente las trabajadoras de la casita de Martí, se mostraron muy amables ante nuestra solicitud de toma de fotos para este blog, ayudándonos incluso a entornar algunas ventanas para evitar los reflejos de luz de la que goza este bien ventilado hogar, y ante la curiosidad despertada en los niños por los artículos y pertenencias de nuestro Héroe Nacional, especialmente su trenza de abundante cabello rubio, cortada a los 5 años como era usual en la época.

Traje usado por Marti

Traje usado por Martí

Aquí les dejo multitud de fotos para que observen todo lo que vieron nuestros ojos, algunas de ellas están tomadas por manos infantiles. Está su traje, su sombrero, los muebles donde escribió sus obras, cubiertos y utensilios de mesa que usó, una enorme cantidad de fotos y documentos que atestiguan su estancia en diversos países y su conocimiento de otros patriotas cubanos y latinoamericanos, así como de sus amores.

Cabello, canastilla y cucharita de Marti bebé

Cabello, canastilla y cucharita de Martí bebé

El sitio donde estuvo su cuna se marca en la planta alta, protegido por la imagen de ambos progenitores, de la madre una foto encinta de tan preciado fruto. Más allá están sus siete hermanas, y podemos imaginar esta numerosa familia en tan poco espacio pero cálido y acogedor. Hay fotografías con su profesor Rafael María de Mendive y sus compañeros de grupo, con Fermín Valdés Domínguez, especialmente. De su estancia en presidio siendo adolescente está su foto y su ficha de presidiario. Se dice que tras esta foto escribió el bello poema que dice así:

Foto y ficha de Marti en presidio

Foto y ficha de Martí en presidio

Mírame, madre, y por tu amor no llores:

Si esclavo de mi edad y mis doctrinas,

Tu mártir corazón llené de espinas,

Piensa que nacen, entre espinas, flores.

 

 

 

Marti con su hijo

Martí con su hijo

De su paso por la finca El Abra, del destierro y el exilio, de sus estudios, su visita y funciones en otros países, hay huellas. Más adelante está retratada su esposa, y él con su hijo José Francisco, a quien dedicara el poemario Ismaeslillo. Este joven escapó de la Universidad norteamericana adonde lo enviara a estudiar su familia materna, para sumarse a las filas del Ejército Libertador y culminar la tarea que su padre dejara inconclusa.

Holografia del revólver de Marti

Holografía del revólver de Martí

Ya al terminar el recorrido se observa un holograma del revólver utilizado en campaña, artefacto que atrae la imaginación, sobre todo de los varoncitos. También la maqueta del vapor noruego donde viajó, las espuelas usadas, los bolígrafos, etc.

Barco noruego donde viajó Marti

Barco noruego donde viajó Martí

De la casita de Martí salimos muy satisfechos a otros puntos de la Habana Vieja, que es como un museo gigantesco. Ya la maestra en la escuela orientó esta salida, como todos los años, a los alumnos. Mis hijos guardan celosamente sus tickets para mostrarlos, y ya redactamos un párrafo en Lengua Española, donde contamos las vivencias de esta inusual tradición familiar.

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