Un Reino para la Infancia

Cada noche antes de dormir, muchísimas madres, abuelas, tías; o -¿por qué no?- padres, abuelos y tíos; hacen las delicias de los pequeños con buena literatura, antes de caer en brazos de Morfeo. Pues mientras más temprano se cree este saludable hábito, más se fortalece la costumbre de leer en estas personitas. Y precisamente de un libro que distingue una de estas personas menudas, quiero hablarles. Es el libro preferido de Eva, una niña de 4 años.
Hace ya tres años la editorial Gente Nueva del Instituto Cubano del Libro, publicó una antología de poesía espirituana para niños seleccionada por la joven poetisa y escritora Mildre Hernández Barrios. ¿Su título? Reino de Papel.
La obra abarca creaciones de autores pertenecientes a varias generaciones, desde la Doctora en Filosofía y Letras Concha Tormes Areque, nacida en 1914, hasta Yuliet Martínez Morales, venida al mundo en la reciente fecha de 1979, y graduada de Matemáticas y… ¡Computación! Así de variada es la oferta de sus escritores, que incluyen adivinanzas, trabalenguas, décimas, cuartetas y otras formas de hacer literatura para la infancia. En la selección está también el talento de la antologadora, aunque ella alega en el bellísimo prólogo que le “faltan autores y poemas, y la ausencia siempre nos entristece”. En él nos dice: “No creo que tengamos que hacer como Peter Pan: se puede crecer, pero sin olvidar al niño que fuimos”.
Así que para grandes y chicos es este Reino de Papel, para recordar la infancia quienes la pasamos; y para disfrutarla quienes, aún por suerte, la poseen. Un libro ideal en estos tiempos donde muchas veces adquirimos y hasta creamos literatura para niños que no es tal. Sin embargo, sorprende cómo, espontáneamente, gusta este original reino a una pequeñuela de 4 años de vida.
Invito a la lectura de dos obras escritas por un par de…. ¡médicos!
Seguramente pensarán si son tan buenos doctores como escritores. Pues así es.

 

Trabalenguas
Autor: Marcel García Escobar (Jatibonico, 1973)
Coco el cocodrilo
Cocorioco feo
Le ha caído un coco
Cuando chocó loco
Con el cocotero.
¡Qué cocorioco!
¡Qué coco!
¡Qué cocodrilo
Tan loco!

Para el juego de la guerra

 

Autor: José Miguel Quintana Cañizares (Itabo, 1968)

 

Para el juego de la guerra
no vamos a hacer la ronda.
La guerra estará sentada
y la dejaremos sola.
Tendremos nombres de pueblos
que la guerra no conozca.
Si acaso nos adivina
en los nombres de su boca,
iremos cayendo muertos
e irá quedando más sola.
Para el juego de la guerra
no vamos a hacer la ronda.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: