La Luz del Mundo

“Pues donde esté la riqueza de ustedes, allàestará también su corazón”.No es porque sea mi primo pero desde chico era distinto: se le veía muy intranquilo, observador, detallista al extremo. Llegaba a desesperar. Íbamos al parque con mi padre los tres: él, mi hermana y yo, y para portarse peor nos apretaba las manos hasta el llanto.

Brincaba desenfrenadamente sobre la cama de sus padres, allá en la punta de la loma de Chaple, donde aún vive; y nuestra abuela gallega se alarmaba y le llamaba a la cordura: -¡”Alanzito, Alanzito”! -pronunciando marcadamente las zetas. Nos dejaba caer del camión de volteo al rodarlo velozmente por el pasillo… en fin, todo y más de lo que hace un pícaro de 7 u 8 años.

Ya la abuela no vive, pero Alan igual sigue inquieto. Hace diez años formó parte de los tantos jóvenes que, aún sin ser criados estrictamente en la fe católica por los tiempos que corrían en el país, la abrazó con devoción y hoy es un auténtico representante de la misma a través de su arte exquisito. Cuando digo auténtico significa que la asume de corazón en su ser y su hacer. No como exhibición vana sino como sentir profundo. En su arte muestra cómo la bondad, el deseo de humanidad, la esperanza y tantos otros sentimientos positivos pueden enraizar y florecer en un entorno mundial hostil, donde la vida ha pasado prácticamente a un último plano entre guerras, falsedades, espejismos, manipulaciones y todos los mitos de la Nueva Era; cuando en ocasiones se propone casi un retorno al medievalismo, después de tantos paradigmas desaparecidos. Además de la indiscutible incidencia que ha tenido la situación en nuestro patio, donde confluyen crisis económica y crisis de valores (espirituales, morales, familiares).

“Ustedes no saben lo que piden, ¿pueden beber el trago amargo que voy a beber yo?”La obra de Alan no es solo un asidero conductual, una proposición de pureza renovada. Está inmersa, lo sé, en la fantasía de aquel niño que jugaba con crayolas y plumones, y que luego estudió la secundaria con nosotras en la Paulita, nuestra bien recordada escuela vocacional de arte, antes de seguir lejos y adelante impulsado siempre por el apoyo incondicional de sus padres.

Una fantasía al detalle, amparada en una técnica impecable dentro de los postulados del hiperrealismo, mezclados con lo surreal, ofrecen diversas interpretaciones moduladas por sugerentes aciertos bíblicos como títulos. Influye la tradición paisajística cubana, los tonos y matices naturales del entorno, la belleza que descubre la pupila de pintor a cada paso, ya sea mirando hacia lo alto o en sus largas y solitarias excursiones en moto a la naturaleza salvaje y extraordinariamente hermosa de Pinar del Río, la más occidental de las provincias cubanas.

“Ustedes son la luz del mundo”.Que me disculpe el primo, pintor talentoso, pero no dejaría pasar por alto la ocasión: ahora expone sus sueños de niño en La Acacia, famosa galería capitalina de Cuba; donde puede descubrirse el sentido verdadero de la bíblica frase con la cual titula la muestra.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: