Porque somos madres, padres, abuelos, tíos. Porque la enfermedad está ahí y cualquiera puede caer en sus garras. Porque, como dice el spot de Bien Público: perder un hijo… ¡eso no tiene nombre! Llegue esta invitación a todos los que desean conocer más y colaborar en el freno de este terible mal que se ha llevado a amigos, parejas, niños, seres humanos bellos que no merecían esa suerte. Y porque, sobre todo, el futuro de nuestra prole está amenazado por ese fantasma que puede tornarse material en el más mínimo segundo.










