
La Ingenuidad del Pecado.100 x 80 cm, Jorge Luis Martíez Camilleri
Cuando estuvimos estudiando en la escuela de arte, era un muchacho alegre pero callado, sencillo, caballeroso y amable. Lo recuerdo con su uniforme y su mochila, acompañado siempre de su (nuestro) amigo Kelvis Alberto, quien ahora es buen actor de teatro, para sorpresa mía.
En el séptimo grado de la Paulita, como le decíamos a la Escuela Vocacional de Arte “Paulita Concepción”, estábamos en el mismo grupo docente. Luego, a la hora del arte, nunca coincidimos en los grupos, pero nos llevábamos bien.
Ya en noveno, en el momento de la elección de la especialidad para hacer el Pase de Nivel para San Alejandro, tampoco concordamos. Sin embargo, recuerdo a Jorge Luis hoy como un gran amigo. Nunca tuvo esas pesadeces características de los adolescentes varones para con las muchachas, ni malas formas, ni groserías. Al contrario, siempre empleaba un humor fino e inteligente para dirigirse a nosotras. No en balde ahora goza de una amable familia compuesta por tres chiquitines y una amada esposa, quienes lo secundan en todos sus proyectos. Leer el resto de esta entrada »






El amigo Crispín, como todo artista, no puede estarse un segundo quieto. Ya está ideando nuevos encuentros con su público. En esta ocasión, nos envía una obra recién finalizada sobre un soporte de guayabera cubana, en la técnica por él denominada: óleo/guayabera. Y nos manda una amable nota para este blog:
El otorgar a un simple y corriente día una categoría tan especial hace que la imaginación vuele, y por eso te propongo un juego que se realiza mucho en Cuba, no solamente en las escuelas sino en los centros laborales, por considerarse la amistad como la forma más universal de amor, sobre todo en los niños.
