BIOGRAFÍA
Nací el 7 de agosto de mil 946 a las 6 de la tarde, cuando el sol se preparaba para dar paso a la noche. Entonces llegó ella. De los brazos adolescentes de mi madre pasé a los suyos hechos para ser abuela: Mi abuela.
Pero ahora, cuando la miro en los retratos veo una mujer sin edad, rolliza y saludable como buena hija de mulata caribe y de isleño. Ya no está, sólo me quedan unas manillas de oro, una jarra rota y el perfil de mi hijo.
Mas, ¿no es acaso la memoria, presencia del corazón? Ella es. Tengo mi nombre, extraño y suyo, y los recuerdos inmarcesibles, nuestros. En la casona de la Víbora o bajo el portalón de Santa Fe, aprendí su palabra y su silencio. Y la mejor parte de mí.
Las abuelas se merecen todo nuestro cariño y consideración. Pero cualquier abuela se pondría feliz al saberse tan amada por su nieta como Excilia Saldaña, esta escritora cubana, amó a la suya. A ella dedicó su libro La Noche, repleto de poemas y de historias fabulosas que te encantará leer. A ello te invito. Luego me dirás si tú no le escribirías esas hermosas líneas a tus abuelas.
Feliz Día de Abuelos.
Nací el 7 de agosto de mil 946 a las 6 de la tarde, cuando el sol se preparaba para dar paso a la noche. Entonces llegó ella. De los brazos adolescentes de mi madre pasé a los suyos hechos para ser abuela: Mi abuela.
Pero ahora, cuando la miro en los retratos veo una mujer sin edad, rolliza y saludable como buena hija de mulata caribe y de isleño. Ya no está, sólo me quedan unas manillas de oro, una jarra rota y el perfil de mi hijo.
Mas, ¿no es acaso la memoria, presencia del corazón? Ella es. Tengo mi nombre, extraño y suyo, y los recuerdos inmarcesibles, nuestros. En la casona de la Víbora o bajo el portalón de Santa Fe, aprendí su palabra y su silencio. Y la mejor parte de mí.
Las abuelas se merecen todo nuestro cariño y consideración. Pero cualquier abuela se pondría feliz al saberse tan amada por su nieta como Excilia Saldaña, esta escritora cubana, amó a la suya. A ella dedicó su libro La Noche, repleto de poemas y de historias fabulosas que te encantará leer. A ello te invito. Luego me dirás si tú no le escribirías esas hermosas líneas a tus abuelas.
Feliz Día de Abuelos.
